
Praga, Viena y Budapest forman la ruta más clásica de Europa central: tres capitales monumentales, bien comunicadas en tren y lo bastante distintas entre sí para que el viaje no se haga repetitivo.
El orden recomendado
Lo más práctico es volar a un extremo y volver desde el otro: Praga → Viena → Budapest, o al revés. Así no se repite ningún trayecto. Viena queda en medio y funciona como bisagra.
Praga: 3 días
El puente de Carlos, el castillo, la plaza de la Ciudad Vieja y el barrio judío. Es la más turística de las tres: madruga para verla sin agobios. Aquí tienes el itinerario de Praga en 3 días y dónde alojarse.
Viena: 2 o 3 días
Palacios imperiales, museos y cafés históricos. Más cara y más ordenada que sus vecinas. Consulta qué ver en Viena en 3 días y las mejores zonas para dormir.
Budapest: 3 días
El Parlamento, el castillo de Buda, los balnearios termales y los bares en ruinas. La más barata y, para muchos, la sorpresa del viaje. Mira el itinerario de Budapest y dónde alojarse.
Los trenes
- Praga – Viena: unas cuatro horas, con varios trenes directos al día.
- Viena – Budapest: unas dos horas y cuarenta minutos, con trenes casi cada hora.
- Comprando con semanas de antelación en las webs de los ferrocarriles checos, austriacos o húngaros, los billetes salen mucho más baratos.
Paradas extra
- Bratislava, a una hora de Viena: se ve en medio día.
- Český Krumlov, entre Praga y Viena, uno de los pueblos más bonitos de Europa central.
- Salzburgo, si alargas el viaje hacia el oeste: qué ver en Salzburgo en 2 días.
Cuándo ir
Primavera y principios de otoño son la mejor época. En diciembre, las tres ciudades tienen algunos de los mejores mercados navideños de Europa: mira las guías de Praga en Navidad, los mercados de Viena y Budapest en Navidad.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días hacen falta para Praga, Viena y Budapest?
Lo ideal son entre siete y nueve: tres en Praga, dos o tres en Viena y tres en Budapest. Con menos de seis días es mejor quedarse con dos ciudades.
¿Es mejor el tren o el avión?
El tren. Las estaciones están en el centro, los trayectos duran entre dos horas y media y cuatro horas, y no se pierde tiempo en aeropuertos.
¿Hay que cambiar moneda?
Sí, dos veces: Austria usa el euro, pero la República Checa tiene la corona checa y Hungría el forinto. Lo más cómodo es pagar con tarjeta.


