
Budapest son en realidad dos ciudades: Buda, la colina del castillo, y Pest, la llanura elegante y animada, separadas por el Danubio. En tres días puedes ver las dos y darte un baño termal.
Día 1: Buda
- Cruza el Puente de las Cadenas y sube en funicular (o a pie) al barrio del Castillo.
- Iglesia de Matías y Bastión de los Pescadores, con las mejores vistas del Parlamento.
- Palacio Real, sede de la Galería Nacional Húngara.
- Al atardecer, sube a la colina Gellért para ver la ciudad desde arriba.
Día 2: Pest monumental
- Parlamento, con visita guiada (reserva).
- Zapatos a orillas del Danubio, un memorial a las víctimas del Holocausto.
- Basílica de San Esteban y su cúpula panorámica.
- Paseo por la avenida Andrássy (Patrimonio de la Humanidad), con la Ópera, hasta la Plaza de los Héroes.
- Tarde en el balneario Széchenyi, con piscinas exteriores calientes incluso en invierno.
Día 3: el barrio judío y el Danubio
- Gran Mercado Central (cierra los domingos): pimentón, salami y lángos.
- Gran Sinagoga de la calle Dohány, la mayor de Europa.
- Bares en ruinas como Szimpla Kert, en edificios abandonados reconvertidos.
- Termina con un crucero nocturno por el Danubio para ver el Parlamento iluminado.
Consejos
- Desde el aeropuerto, el autobús 100E te deja en el centro.
- La Budapest Card incluye transporte y entradas o descuentos, como el de algunos balnearios.
- Lleva bañador, chanclas y toalla a los balnearios (también se alquilan).
- Revisa siempre la cuenta en restaurantes y taxis, y usa apps de taxi o taxis oficiales.
Qué reservar con antelación
- Parlamento: solo se visita con guía y las plazas en español son pocas. Se compran por internet con días o semanas de antelación.
- Balneario Széchenyi: con la entrada comprada por internet se evita la cola de taquilla. Entre semana por la mañana hay mucha menos gente.
- Ópera: se puede hacer visita guiada o comprar entrada para una función, a precios muy inferiores a los de Viena.
- Gran Sinagoga: cierra los sábados y las festividades judías.
Cómo organizar los días
El Danubio separa las dos mitades: Buda, con las colinas, el castillo y las vistas; y Pest, llana, con el Parlamento, las avenidas y la vida nocturna. Lo normal es alojarse en Pest y dedicar un día a Buda.
El tranvía 2 recorre toda la orilla de Pest con vistas al castillo y es uno de los trayectos urbanos más bonitos de Europa. La línea 1 de metro, bajo la avenida Andrássy, es la más antigua del continente europeo y merece un viaje.
Qué comer y beber
- Gulash, que en Hungría es una sopa, y pörkölt, el estofado.
- Pollo al pimentón (paprikás csirke) con pasta casera.
- Lángos, pan frito con nata agria y queso.
- Tarta Dobos y kürtőskalács, el pastel chimenea.
- Vinos de Tokaj y pálinka, el aguardiente de frutas.
Errores frecuentes
- Cambiar dinero en el aeropuerto o usar los cajeros azules y amarillos de las zonas turísticas, que aplican comisiones muy altas.
- Aceptar pagar en euros con la tarjeta: elige siempre forintos.
- No validar el billete de metro o tranvía: las multas son frecuentes.
- Parar un taxi en la calle en lugar de pedirlo por aplicación.
Si tienes un día más
El recodo del Danubio reúne tres pueblos: Szentendre, Visegrád y Esztergom. En verano, el lago Balaton está a hora y media en tren.
Preguntas frecuentes
¿Qué moneda se usa en Budapest?
El forinto húngaro (HUF). Paga con tarjeta en forintos y rechaza siempre la conversión a euros.
¿Hay que reservar la visita al Parlamento?
Sí. Se visita con guía, hay visitas en español y las entradas se agotan, sobre todo en temporada alta.


