
Budapest es una de las mejores capitales europeas para una escapada de invierno: la ciudad se ilumina, los mercados sirven platos contundentes y, cuando el frío aprieta, siempre hay un balneario de agua caliente cerca.
Los mercados
- Plaza Vörösmarty: el más tradicional, con artesanía húngara seleccionada.
- Basílica de San Esteban: casetas alrededor de una pequeña pista de hielo y proyecciones de luz sobre la fachada.
Planes de invierno
- Pista de hielo del Parque de la Ciudad (Városliget): una de las mayores pistas al aire libre de Europa, frente al castillo de Vajdahunyad.
- Balnearios Széchenyi o Gellért: bañarse a 38 grados mientras fuera hace bajo cero.
- Tranvía de luces: algunos tranvías, como los de la línea 2 junto al Danubio, circulan cubiertos de bombillas.
- Crucero nocturno por el Danubio, con el Parlamento iluminado.
- El Cascanueces en la Ópera, una tradición navideña de la ciudad.
Qué comer y beber
- Kürtőskalács, el pastel chimenea, hecho a la brasa.
- Lángos, pan frito con nata agria y queso.
- Gulash servido dentro de un pan, y col rellena.
- Forralt bor, el vino caliente húngaro.
Consejos
- En los mercados, pregunta el precio antes de pedir: la comida se vende a menudo al peso.
- El 24 por la tarde y el 25 cierran casi todas las tiendas y muchos restaurantes.
- Lleva chanclas y toalla al balneario para no tener que alquilarlas.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena Budapest en diciembre?
Mucho: tiene mercados muy cuidados, precios más bajos que en Europa occidental y el plan único de bañarse en agua termal al aire libre con el frío.
¿Qué moneda se usa?
El forinto húngaro (HUF). En los mercados se puede pagar con tarjeta en casi todos los puestos.


