
Estrasburgo se presenta como la «capital de la Navidad», y tiene motivos: su mercado, el Christkindelsmärik, se celebra desde 1570 y es uno de los más antiguos de Europa. En diciembre, todo el centro histórico se llena de casetas de madera, luces y olor a vino caliente.
Los mercados
- Plaza de la Catedral: el más fotogénico, al pie de la fachada gótica.
- Plaza Broglie: el Christkindelsmärik histórico.
- Plaza Kléber: aquí se levanta el gran árbol, de unos treinta metros.
- Petite France: casetas junto a los canales y las casas de entramado de madera.
Qué más hacer
- Pasear por las calles decoradas: los comercios compiten por tener la fachada más recargada, sobre todo en la rue du Maroquin y la rue des Orfèvres.
- Entrar en la catedral y ver su reloj astronómico.
- Dar un paseo en barco por el río Ill al anochecer.
Qué comer y beber
- Vin chaud (vino caliente), también en versión de vino blanco alsaciano.
- Bredele, las galletas navideñas de Alsacia.
- Tarte flambée (flammekueche), chucrut y pain d'épices.
Consejos
- Los fines de semana hay muchísima gente: si puedes, ve entre semana.
- El centro se cierra al tráfico y hay controles de seguridad en los accesos.
- Reserva el alojamiento con meses de antelación; dormir en Kehl, al otro lado del Rin, es más barato y hay tranvía.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo es el mercado de Navidad de Estrasburgo?
Suele abrir a finales de noviembre y cerrar en torno al 24 de diciembre, aunque algunas zonas siguen unos días más. Las fechas exactas se anuncian cada año.
¿Cuánto tiempo hace falta?
Con dos días se ven los mercados con calma y queda tiempo para la catedral y la Petite France. Con un tercero se puede ir a Colmar o a los pueblos de la ruta del vino de Alsacia.


