
Oslo es una capital pequeña y tranquila, entre un fiordo y colinas cubiertas de bosque. En los últimos años ha renovado todo su frente marítimo con una arquitectura espectacular. Dos días bastan para lo esencial.
Día 1: el fiordo y el centro
- Ópera de Oslo: se puede caminar por su tejado de mármol blanco, que baja hasta el agua.
- Museo Munch, en un edificio nuevo junto a la Ópera, y la biblioteca Deichman, justo al lado.
- Fortaleza de Akershus, medieval, con vistas sobre el puerto.
- Karl Johans gate, la calle principal, que sube hasta el Palacio Real.
- Ayuntamiento, donde se entrega el Nobel de la Paz, y el Museo Nacional.
- Aker Brygge y Tjuvholmen, el antiguo astillero convertido en paseo con restaurantes.
Día 2: esculturas, barcos y vistas
- Parque de Vigeland: más de 200 esculturas de Gustav Vigeland al aire libre. Es gratis y abre siempre.
- Península de Bygdøy, con el Museo del Fram (el barco polar de Amundsen), el Kon-Tiki y el museo del pueblo noruego al aire libre.
- Holmenkollen, el trampolín de saltos de esquí, con museo y vistas de la ciudad y el fiordo.
- Grünerløkka, el barrio de moda, y el mercado gastronómico Mathallen.
Excursiones
- Islas del fiordo de Oslo: se llega en los barcos del transporte público.
- Tren de Oslo a Bergen, uno de los recorridos ferroviarios más bonitos de Europa (unas siete horas).
- Fredrikstad, con una ciudad fortificada muy bien conservada.
Consejos
- El Oslo Pass incluye transporte y la entrada a casi todos los museos: compensa si visitas varios.
- Algunos museos, como el de los barcos vikingos, han estado cerrados por reforma: comprueba qué está abierto antes de ir.
- En verano, los vecinos se bañan en el fiordo y usan las saunas flotantes junto a la Ópera.
- El tren del aeropuerto al centro tarda unos 20 minutos; los trenes regionales hacen el mismo trayecto por menos dinero.
Preguntas frecuentes
¿Se paga en euros en Oslo?
No. La moneda es la corona noruega (NOK). Se paga con tarjeta prácticamente en todas partes, incluso cantidades pequeñas.
¿Es muy cara Oslo?
Sí, es una de las capitales más caras de Europa, sobre todo en restaurantes y alcohol. Se ahorra comiendo el plato del día, comprando en supermercados y aprovechando que muchos atractivos al aire libre son gratuitos.
¿Dónde está El Grito de Munch?
Munch pintó varias versiones. Las hay en el museo Munch y en el Museo Nacional, ambos en Oslo.


