
Nápoles es ruidosa, caótica y adictiva. Es la ciudad de la pizza, de los belenes y de una gran historia, y la mejor base para ver Pompeya, el Vesubio y la costa.
Día 1: el centro histórico
- Spaccanapoli, la calle recta que divide el casco antiguo en dos.
- Capilla Sansevero, con el Cristo velado. Reserva entrada con antelación.
- Duomo y la Via dei Tribunali, con las pizzerías más famosas.
- Nápoles subterránea: acueductos y refugios antiaéreos bajo la ciudad.
- Prueba una pizza margherita en una pizzería histórica como Da Michele, Sorbillo o Di Matteo, y un sfogliatella de postre.
Día 2: museos y el frente marítimo
- Museo Arqueológico Nacional, con lo mejor de Pompeya y Herculano, como los mosaicos.
- Galleria Umberto I, Piazza del Plebiscito y el Palacio Real.
- Castel Nuovo y la Via Toledo, la gran calle comercial.
- Atardecer paseando por el Lungomare hasta el Castel dell'Ovo.
Día 3: Pompeya y el Vesubio
- Pompeya: calcula medio día, con agua y sombrero. Compra la entrada online.
- Vesubio: se sube en autobús y un tramo a pie hasta el borde del cráter.
- Alternativa más tranquila: Herculano, mejor conservada y menos concurrida.
Con más tiempo: Capri, Ischia o la costa amalfitana, todos accesibles en ferri o tren y autobús.
Consejos
- Cuidado con las motos en las calles estrechas y con los carteristas en el centro.
- La tarjeta Artecard da acceso a museos y transporte.
- Usa taxis con tarifa fija desde el aeropuerto y puerto.
Preguntas frecuentes
¿Es segura Nápoles para el turista?
Es una ciudad intensa y caótica. Con las precauciones habituales (cuidado con carteristas y motos, no exhibir objetos de valor) la visita es tranquila y muy gratificante.
¿Cómo ir de Nápoles a Pompeya?
En tren de la Circumvesuviana (unos 35-40 minutos) desde Napoli Garibaldi. Baja en Pompei Scavi.


