
Marsella no se parece a ninguna otra ciudad francesa: es puerto, mezcla y luz. Dos días permiten ver la ciudad; las Calanques piden uno más.
Día 1: el Puerto Viejo y Le Panier
- Vieux-Port, con el mercado de pescado matinal y el techo de espejo de Norman Foster.
- Le Panier, el barrio más antiguo: calles en cuesta, talleres y la Vieille Charité.
- MuCEM y el fuerte Saint-Jean, unidos por una pasarela sobre el mar.
- Catedral de la Major, de franjas blancas y verdes.
- Atardecer en Notre-Dame de la Garde, con la ciudad y las islas a los pies.
Día 2: las islas y la Corniche
- Barco al castillo de If y a las islas Frioul.
- Vallon des Auffes, un puerto diminuto de pescadores bajo un viaducto.
- Corniche Kennedy, el paseo que bordea el mar.
- Palais Longchamp, con su gran fuente monumental.
- Cours Julien, el barrio del arte urbano, para la tarde y la noche.
Con un día más
- Calanques: a pie hasta Sormiou o Sugiton, o en barco desde el puerto.
- Cassis, un pueblo de pescadores al pie de los acantilados.
- Aix-en-Provence, a media hora.
Consejos
- En verano, el acceso a las Calanques se restringe por riesgo de incendio: compruébalo el día anterior.
- El mistral puede suspender los barcos a las islas.
- La bullabesa de verdad es cara y suele encargarse con antelación.
- Vigila tus cosas en el metro y en las zonas con más gente.
Tienes más detalle de cada visita en qué ver en Marsella.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días hacen falta para ver Marsella?
Dos días para la ciudad y un tercero para las Calanques.
¿Se puede subir andando a Notre-Dame de la Garde?
Sí, pero la cuesta es fuerte. Hay un autobús y un tren turístico desde el Vieux-Port.
¿Cómo se llega del aeropuerto al centro?
Una lanzadera une el aeropuerto con la estación de Saint-Charles.


