
Brujas es una ciudad medieval que parece sacada de un cuento. Se puede ver en un día, pero dormir allí te permite disfrutarla sin multitudes.
El corazón medieval
- Markt, la plaza mayor, con sus casas de colores y el Campanario (Belfort): 366 escalones hasta las mejores vistas de la ciudad. Hay entradas con hora.
- Burg, con el Ayuntamiento gótico y la pequeña Basílica de la Santa Sangre.
- Rozenhoedkaai, la vista más fotografiada de Brujas.
- Paseo en barco por los canales, de unos 30 minutos.
Arte y rincones tranquilos
- Museo Groeninge, con los primitivos flamencos, como Jan van Eyck.
- Iglesia de Nuestra Señora, con la Virgen con el Niño de Miguel Ángel.
- Hospital de San Juan, con obras de Memling.
- Beaterio (Begijnhof) y el Minnewater («lago del amor»): los rincones más tranquilos.
Si tienes un segundo día
- Molinos de viento junto a las antiguas murallas, en la zona de Kruisvest.
- Cervecería De Halve Maan, que llega a llevar su cerveza por un conducto subterráneo hasta la planta embotelladora.
- Ruta en bici hasta Damme, un pueblo a unos 7 km junto a un canal arbolado.
- Excursión a Gante, a unos 25 minutos en tren.
Consejos
- Llega temprano o quédate por la noche para evitar las horas de más excursiones.
- Prueba el chocolate, las patatas fritas y las cervezas belgas de abadía.
- El centro se recorre a pie, aunque el empedrado cansa: lleva calzado cómodo.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena dormir en Brujas?
Sí. Por la mañana temprano y por la noche, cuando se van las excursiones de un día, la ciudad es mucho más tranquila y mágica.
¿Cómo llegar a Brujas desde Bruselas?
En tren, en alrededor de una hora, con salidas frecuentes. La estación está a unos 15-20 minutos a pie del centro.


