
Venecia es un laberinto precioso de canales y puentes. El secreto para disfrutarla es madrugar, perderse por los barrios menos turísticos y quedarse a dormir para vivirla cuando se van las excursiones.
Día 1: San Marcos y Rialto
- Plaza de San Marcos a primera hora, antes de que llegue la gente.
- Basílica de San Marcos: reservar te permite saltarte la cola. Hay código de vestimenta y no se permiten mochilas grandes.
- Palacio Ducal y el Puente de los Suspiros. Las visitas guiadas por los «itinerarios secretos» son muy recomendables.
- Campanile para ver la ciudad desde arriba.
- Por la tarde, el Puente de Rialto y su mercado (el de pescado abre por la mañana, de martes a sábado).
- Al anochecer, vaporetto línea 1 por el Gran Canal: el mejor paseo por los palacios a precio de transporte público.
Día 2: Dorsoduro y Cannaregio
- Gallerie dell'Accademia (pintura veneciana) o la Colección Peggy Guggenheim (arte moderno).
- Santa Maria della Salute y paseo por las Zattere, al sol.
- Por la tarde, Cannaregio: el Gueto judío, el más antiguo del mundo, y los canales de la Fondamenta della Misericordia.
- Ruta de bàcari: tabernas donde se toman cicchetti (tapas venecianas) con un spritz o una copa de vino.
Día extra: Murano y Burano
En vaporetto desde Fondamente Nove: Murano, famosa por el cristal soplado, y Burano, con sus casas de colores y sus encajes. Calcula media jornada o un día completo si añades Torcello.
Consejos para Venecia
- Compra un bono de vaporetto de 1 a 7 días si vas a moverte mucho: los billetes sueltos son caros.
- Entre octubre y enero puede haber acqua alta (inundaciones puntuales). Consulta las previsiones.
- Está prohibido sentarse a comer en puentes y escalinatas, y bañarse en los canales: las multas son altas.
- Viaja ligero: hay muchos puentes con escalones y no hay coches ni taxis terrestres.
Qué reservar con antelación
- Basílica de San Marcos: la entrada con hora evita una cola que en verano supera la hora. Hay que llevar hombros y rodillas cubiertos y no se permiten mochilas grandes.
- Palacio Ducal: reserva por internet. Los «itinerarios secretos», con las prisiones y los despachos, tienen plazas muy limitadas.
- Tasa de acceso: en determinados días de primavera y verano, quien visita Venecia sin dormir en ella debe pagarla y registrarse. Quien se aloja en la ciudad está exento, pero también debe registrarse. Consulta el calendario oficial antes de ir.
Cómo moverse
Venecia se recorre a pie: de la estación a San Marcos hay unos 40 minutos caminando. El vaporetto sirve para el Gran Canal y para las islas. Para cruzar el Gran Canal donde no hay puente existen los traghetti, góndolas colectivas que hacen el trayecto por muy poco dinero.
Perderse forma parte del plan: los carteles amarillos de las esquinas señalan siempre hacia San Marco, Rialto, la Accademia y la estación.
Qué comer y beber
- Cicchetti, las tapas venecianas, con una ombra (un vaso pequeño de vino) en los bàcari.
- Sarde in saor, sardinas en escabeche agridulce.
- Risotto de tinta de sepia y baccalà mantecato.
- Spritz, que nació en esta región.
- Tiramisú, originario del Véneto.
Errores frecuentes
- Tomar algo en las terrazas de la plaza de San Marcos sin mirar la carta: se paga un suplemento alto, sobre todo si hay orquesta.
- Subir a una góndola sin acordar antes el precio y la duración: la tarifa es oficial y es por barca, no por persona.
- Dar de comer a las palomas o sentarse a comer en puentes y escalones: está multado.
- Bajar del tren en Mestre creyendo que es Venecia: la estación de la isla es Santa Lucia.
Si tienes más tiempo
Además de Murano y Burano, Torcello conserva una basílica con mosaicos bizantinos, y el Lido tiene playa. En tierra firme, Padua y Verona están a menos de una hora y cuarto en tren.
Preguntas frecuentes
¿Hay que pagar por entrar en Venecia?
Los visitantes que van solo a pasar el día deben pagar una tasa de acceso en determinados días de temporada alta. Quien duerme en la ciudad está exento, pero debe registrarse. Consulta el calendario en la web oficial del Ayuntamiento.
¿Merece la pena dar un paseo en góndola?
Es caro, pero es una experiencia única. Una alternativa barata es el traghetto, una góndola que cruza el Gran Canal en pocos minutos.


