
Sevilla es una ciudad para pasear despacio: calles estrechas, patios con azulejos, olor a azahar y tapas en cada esquina. Con dos días puedes ver lo esencial.
Día 1: el centro histórico
- Catedral y Giralda: la mayor catedral gótica del mundo. Subir a la Giralda se hace por rampas, no por escaleras.
- Real Alcázar: palacio mudéjar con jardines. Reserva con antelación.
- Barrio de Santa Cruz, el antiguo barrio judío, con callejones y plazas con naranjos.
- Archivo de Indias (gratis) y la Torre del Oro junto al río.
- Noche de flamenco en un tablao: reserva con antelación y busca opiniones recientes.
Día 2: Plaza de España, Triana y las Setas
- Plaza de España y el parque de María Luisa, por la mañana.
- Triana, el barrio de los ceramistas y el flamenco, cruzando el puente de Isabel II. Prueba el mercado de Triana.
- Atardecer en las Setas de Sevilla (Metropol Parasol), con un mirador sobre la ciudad.
- Cena de tapas por el centro: salmorejo, espinacas con garbanzos, pringá o solomillo al whisky.
Con un día más
- Córdoba y su Mezquita, en tren AVE en unos 45 minutos.
- Cádiz o Jerez, para playa y bodegas.
- Itálica, las ruinas romanas, a las afueras.
Consejos
- En verano, visita monumentos a primera hora o a última, y descansa en las horas centrales.
- La Semana Santa y la Feria de Abril disparan los precios y llenan la ciudad: reserva con mucha antelación.
- El centro se recorre a pie y también es muy cómodo en bicicleta.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor época para visitar Sevilla?
La primavera (marzo-mayo) y el otoño (octubre-noviembre). En verano las temperaturas superan con frecuencia los 40 °C.
¿Hay que reservar el Real Alcázar?
Sí. Compra la entrada online con hora, porque se agota con días de antelación, sobre todo en temporada alta.


